lunes, 15 de septiembre de 2008

El gran destructor


Fuente: El Universal

por Carolina Jaimes Branger


En los últimos días, en particular en los medios de comunicación de los países desarrollados -ésos en los que las noticias importantes se toman en cuenta, y no están llenas de cuentos de magnicidios, golpes de estado y conspiraciones- hemos leído sobre el Gran Colisionador de Hadrones, conocido también por sus siglas en inglés, LHC, que intenta, entre otras cosas, recrear de manera experimental las condiciones del universo en las milésimas de segundo que sucedieron justo después del Big Bang.

Hubo temor en ciertos ámbitos de la comunidad científica de que cuando se reprodujera la explosión ocurriera la explosión que significara la destrucción total de la humanidad: el fin del mundo, en otras palabras. Pero los científicos, entre los cuales está el venezolano Luis Núñez, Director del Centro Nacional de Cálculo Científico de la ULA, estaban seguros de que esa eventualidad no ocurriría& de hecho, no ocurrió.

Y es que la destrucción total no necesariamente tiene que ver con una explosión. Hay recetas para destruir que son quizás más lentas, pero más seguras de tener éxito. Por ejemplo, una revolución. Aquí en Venezuela estamos presenciando cómo una revolución está literalmente destrozando el país. No es que lo de antes fuera perfecto, ¡no!... pero hay cosas peores que otras, y los últimos diez años han sido peores que cualesquiera de los otros años de la historia venezolana del siglo XX. Tal vez la comparación sea válida si pensamos en la crisis que vivió el país en la época de la preguerra Federal y en la desolación que la siguió en el siglo XIX.

Aquí el gobierno y los gobierneros insultan al "imperio" (Estados Unidos). Los califican de expansionistas, entrometidos, violadores de soberanías, asesinos y otros cuantos epítetos descalificadores. Yo me pregunto cómo hubieran manejado en Estados Unidos los miles de millones de dólares que han entrado en esta década en Venezuela por concepto de la venta de petróleo. De seguro que no existiría la miseria rampante que vemos a nuestro alrededor. Digan lo que digan, los pobres del "imperio" serían clase media en nuestro país. Porque lo que causa destrucción no son los "grandes colisionadores" sino "los grandes destructores".

PD: Un mensaje en singular: Ambassador Duddy,my apollogies. Not all Venezuelans are like our President.

No hay comentarios: