sábado, 8 de agosto de 2009

Amsterdam: la libertad tiene su recompensa




Este es un artículo que aún no salió publicado en ningún lado. Hay algunos medios de comunicación para los que suelo escribir que preferí ni envíarles la nota, debido a que es muy polemica. Generalmente, cuando escribo notas que los lectores habituales de una publicación determinada no estarían de acuerdo, me la rechazan. De este modo, nunca vamos a poder avanzar a una sociedad más libre. Todavía tengo la duda si en los dos medios liberales para los que suelo escribir, la van a aceptar. Espero que sí. De lo contrario, estare muy desepcionado con dichos liberales.
La palabra droga asusta, parece un insulto. Eso es lo que quiero cambiar para terminar con las mafias y reducir la delincuencia. Creo que es el primer paso.
¿Este artículo será demasiado fuerte? ¿Estare queriendo hacer un cambio positivo pero demasiado abrupto? Yo creo que no. Pero bueno, me interesaría saber la opinión de ustedes.

Leandro Fleischer

Los últimos días del mes de julio, tuve la oportunidad de viajar a Amsterdam, capital de Holanda. Por supuesto que la idea era conocer la ciudad, pero también tenía mucha curiosidad por ver a la gente consumiendo drogas prohibidas en otros países con absoluta libertad y sin mirar a los costados por temor a que aparezca la policía para llevarlos detenidos por fumar un cigarrillo de marihuana. También estaba interesado en conocer la conocida "zona roja", en donde las prostitutas pueden trabajar libremente sin preocupaciones ni temores de ningún tipo. Resumiendo, quise probar la libertad que falta en la mayoría de los países del mundo.

Lo primero que hice al llegar fue entrar en los conocidos "coffee shops", en los cuales se puede fumar marihuana libremente, pero para fumar tabaco hay un área especial. Al ingresar al sitio, tomé un menú en el que habían varios tipos de marihuana, pero poco entendía del tema, por lo que le pedí un consejo al empleado. Una vez comprada, salí y me senté a fumar afuera, sabiendo que había un patrullero a pocos metros. La sensación de libertad que se siente al poder consumir lo que yo quiero sin necesidad de esconderme o estresarme, es inexplicable.

Fumar marihuana ya se había hecho rutina en mi viaje, así como suelo fumar tabaco en Israel, país donde resido. No lo hacía a escondidas. De hecho, pasaban familias con niños pequeños, parejas de ancianos, etc. Es más, he visto a una madre ayudando a su hijo de unos 16 años a encender un cigarrillo de marihuana.

En Israel, tengo varios amigos holandeses, quienes me habían dicho antes de viajar que los hongos alucinógenos estaban prohibidos. Sin embargo, sí se podían comprar otro tipo de hongos que tenían un efecto parecido. Decidí probarlos, después de escuchar atentamente la explicación del vendedor, quien me comentó cuál era el modo correcto de consumirlos.

Respetando al pie de la letra lo dicho por aquel hombre, comí dichos hongos de tan desagradable sabor y me fui con unos amigos a un parque. No voy a contar con detalle cuáles fueron mis experiencias, pues no es la idea del artículo. Sólo me limitaré a hacerle saber al lector que estaba un poco más feliz de lo habitual y veía imágenes extrañas cuando cerraba los ojos. Pero lo importante es saber que era de día y varias personas pasaban por allí. Sin embargo, nadie nos hizo sentir incómodos en ningún momento ni se quejó porque estabamos bajo el efecto de esta droga a plena luz del día.

Al contrario de lo que debe pensar la mayoría de las personas que nunca estuvieron en Amsterdam, la gran mayoría de los clientes de los coffee shops, no son holandeses, sino turistas. El sabor de lo prohibido genera mucho turismo en Amsterdam, pero para los locales es algo tan común que fuman menos marihuana que cuando estaba penalizado.

El hecho de que la marihuana u otras drogas estén legalizadas, no significa que todos los holandeses estén todo el día consumiéndolas, como tampoco sucede que todos los ciudadanos de otros países estén siempre borrachos, a pesar de que el alcohol no esté penalizado.

El holandés trabaja, estudia, cuida de su familia, etc y, quizás, se prende un cigarrillo de marihuana a la noche ¿Cuál es el problema? El país es rico, desarrollado y seguro. Pocos meses atrás, mi hermano me envió un artículo en el que se informaba que en Holanda se cerraban ocho cárceles por falta de prisioneros.

Y claro, la legalización de la droga deriva en que no haya mafias que la comercialicen, que baje la delincuencia porque al estar permitida el precio se reduce y que toda sustancia que se vende esté controlada, para que el comprador pueda estar tranquilo de estar pagando por lo que quiere consumir y sin aditivos extremadamente dañinos para la salud que no deberían estar allí.

Al ver lo avanzada y segura que era la ciudad, le comenté a mis amigos que esto debería hacerse también en la Argentina, país donde ellos residen y yo lo hice hasta el año 2006. Sin embargo, me sorprendí con las reacciones que tuvieron, pues me afirmaron que "la sociedad argentina no está preparada para ello". O sea, de esto se entiende que los países tercermundistas nunca podrán mejorar porque las sociedades no están preparadas. Por lo tanto, es inútil intentar. Con esta mentalidad, nunca países como la Argentina podrán salir de la pésima situación socio-económica que viven actualmente.

¿No será que cuando el Estado se mete en nuestras vidas, la gente se frustra y se generan todo tipo de problemas y odios? ¿Cómo se quiere luchar contra las mafias si les seguimos dando facilidades prohibiendo las drogas? ¿Y si dejamos que la gente decida qué hacer con su vida, con su cuerpo, con sus propiedades, etc? Quizás podamos avanzar y llegar a ser un país como Holanda. Ya vemos que los autoritarismos fracasan. No perdemos nada probando otorgándole libertad a la gente ¿No?

Debemos cambiar la mentalidad. Hay que dejar de ver al que consume cualquier tipo de estupefaciente como una persona mala o despreciable. Incluso si es adicto. Es más, al adicto habrá que ayudarlo, no darle la espalda. La prohibición no genera que la gente deje de consumir, sino que por el contrario, deriva en que se consuma más, a mayor precio y de pésima calidad, al tiempo que produce un aumento en el narcotráfico y en la delincuencia, por lo que muere demasiada gente en vano a causa de disparos y cuchillazos de personas que no necesariamente están drogadas.

Debemos entender que el que mata es un asesino y el que roba es un ladrón. El consumo de drogas nada tiene que ver. Ni mis amigos ni yo hemos asesinado, robado, violado ni golpeado a nadie. Quizás nos hemos reído un poco más. Debemos descreer de todos los mitos acerca del consumo de drogas creados por distintos gobiernos para defender sus inútiles guerras contra el narcotráfico. Si realmente se quiere luchar contra las mafias, la despenalización es la única manera de derrotarlas. Todos preferimos comprar algo de forma legal, de mejor calidad y más barato que en el mercado negro, de pésima calidad y más caro.

Nadie puede decirnos qué hacer con nuestros cuerpos. ¿Quién se cree que tiene derecho a obligarme a cuidar mi vida como a él se le ocurre? Entonces deberíamos prohibir la venta de cigarrillos porque nos dañan los pulmones o de alcohol porque nos daña el hígado o de cuchillos porque podemos clavarnos en el corazón o, quizás, deberíamos controlar el consumo de hamburguesas para cuidar el colesterol y evitar ataques cardíacos, etc.

Como dijera un miembro del recién creado "Partido Liberal" argentino en una entrevista que le realicé: "El estado no está para promover determinados modelos de vida, porque en realidad no existe un modo objetivo de determinar cuál es mejor para cada quien".

Algunos me podrán juzgar por este artículo. Seguramente no faltará aquel que diga que esto es una apologia para el consumo de drogas o cosas por el estilo. Pues no crean que la gente es tan tonta señores. Si para ustedes no es apología, ¿por qué para otro sí? ¿Acaso ustedes creen ser más inteligentes que los demás? Pues sería un poco arrogante de su parte. No creo que haya gente que se suicide porque otro lo hace o que camine sobre brasas ardiendo porque otro lo hace.

Se sabe que las drogas prohibidas son dañinas para la salud como lo son las permitidas o como lo es comer en exceso sin hacer deporte. Cada uno es dueño de su vida, de su cuerpo, de su dinero, etc y tiene derecho a usarlo como quiera siempre y cuando no dañe al prójimo.

Yo puedo emborracharme, pero no manejar borracho como puedo fumar marihuana, pero no manejar bajo los efectos de ese estupefaciente, porque ya estaría poniendo en riesgo la integridad física de terceros.

Pueden juzgarme, pueden pensar que soy un drogadicto, un apologista de la droga, un sinverguenza, una mala persona, etc. Yo sólo puedo decirles que soy una persona libre que quiere libertad para todos. Y se sorprenderían si supieran la cantidad de intelectuales, excelentes profesionales, ejemplares padres de familia y personas decentes que consumen drogas o ¿acaso se creen que sólo un tipo de persona lo hace?

Repito, hay que cambiar la mentalidad. Debemos dejar de creer que lo que el Estado dice es una verdad absoluta, porque los gobiernos van cambiando y las leyes también y, con ello, la mentalidad de la sociedad. Debemos entender que podemos pensar por nosotros mismos sin esperar a que, como en Holanda, el Estado nos haga saber que consumir drogas no está mal ni bien. Eso es algo de lo que tendremos que darnos cuenta sólos.

Todos nacimos en cautiverio. Algunos en uno muy estricto, como en los países donde gobiernan dictadores socialistas o islámicos y otros menos estrictos (democracias pero con mucho estatismo). Debemos salir de esa jaula y confiar en nosotros mismos, pensar por nosotros mismos, decidir por nosotros mismos, pero nunca nos olvidemos, sin dañar al prójimo.

19 comentarios:

Contaldevertefeliz dijo...

Ansina es nomás la cosa. Paternalismo, que le dicen.
El filo del problema pasa porque la sociedad está tan acostumbrada al estado benefactor que, si despenalizás las drogas, te van a pedir que los tratamientos de desintoxicación sean gratuitos en los hospitales públicos.
Tantos años de asistencialismo han moldeado una sociedad en la cual una importante cantidad de gente supone que es el estado quien debe mantenerlos (y no ellos mantener al estado).

Franco dijo...

Muy bueno Leandro, espero lo publiquen, ya es hora todos los liberales lo sean en todo sentido.

flavio g dijo...

Totalmente de acuerdo con tu análisis. Todos los estados son carceles las diferencias son de grado. Muy buen artículo Leandro.

Martín Benegas dijo...

Excelente artículo, Leandro, es un honor que hayas elegido a Don Tiburcio para publicarlo, coincido totalmente, la propaganda estatista necesaria para sostener una fenomenal dilapidación de recursos en la absurda "guerra contra las drogas" ha creado prejuicios inclusive en muchos autodenominados liberales. Acá lo que hay es un miedo enorme a la libertad, temen quedarse a la intemperie, prefieren la "seguridad" del techo estatal a tomar las riendas de sus propias vidas. Mandalo a esos medios que nombrás, si te lo rechazan estarían borrando con el codo lo que escribieron con la mano.

Leandro Fleischer dijo...

Gracias muchachos. Es bueno recibir este tipo de mensajes. Porque los comentarios que suelo recibir en todos lados son frasesitas estatistas, son todos robots. Saber que hay gente que sabe que para mejorar es fundamental la libertad, me reconforta. Porque, por lo general, cuando abro la boca, la gran mayoria piensa que soy un extremista chiflado. Estan enceguecidos por el Estado.
Los mantengo al tanto si la nota se publica o no en los medios liberales.
Un abrazo.

Mariana y Marcelo dijo...

Las drogas más peligrosas (en términos de toxicidad) se venden en los supermercados y en los kioskos: alcohol, tabaco, antiinflamatorios no esteroideos tales como aspirina, paracetamol, ibuprofeno, etc. Pero ni el más estúpido entre los analfabetos más indigentes toma 20 aspirinas juntas para el dolor de cabeza. ¿Por qué? Porque no es tan estúpido como un prohibicionista.

Winter dijo...

La libertad es un riesgo. Estoy dispuesta a tomar ese riesgo. Respetando al prójimo...y si los derechos del prójimo se vieran avasallados?

Martín Benegas dijo...

Pues para eso está la ley, Winter, si alguien mata estando drogado hay que tratarlo igual que quien mata estando sobrio (y no considerarlo un atenuante como es ahora) lo que es inadmisible es que porque algunas personas que toman drogas "pueden" llegar a causar daños a terceros, se los meta a todos los consumidores en la misma bolsa.

Gerard dijo...

Excelente artículo Leandro

guille dijo...

Esssstttaaaaaaaa bien ,vamos por la despenalizacion.

Fernando Aguilera dijo...

Antes que nada, muy buen artículo!

La razón principal por la que existe la prohibición es para que el estado tenga el monopolio de la venta de drogas.
Los narcotraficantes que son arrestados son sólo competidores, no estatales que el estado busca eliminar.Los verdaderos vendedores de drogas NUNCA van a ser detenidos, porque sería tan ridículo como que un policía se detenga a sí mismo.

Mariana y Marcelo dijo...

Winter: la conducta humana no tiene causas, tiene motivaciones. Si salgo a manejar con los ojos vendados, el problema no es la venda (no solucionamos nada prohibiendo las vendas).
La prohibición inevitablemente multiplica los problemas. Por ejemplo: si obligamos a un heroinómano a manejar en sindrome de abstinencia, exponemos a riesgos innecesarios a todos los que se crucen con él.
El peligro está en el gangsterismo, en la adulteración, en el abuso de poder; vale decir en la prohibición misma.

Leandro Fleischer dijo...

El articulo sera publicado manana el Diario de America (www.diariodeamerica.com). Es una buena noticia y por suerte lo que escriben con la mano, no lo borran con el codo.

Darío dijo...

Gracias por la defense de la libertad Leandro.
Por un lado pienso que el Estado es el culpable de todas estas cosas.
Pero te puedo decir que también existe una gran influencia del lobby de las tabacaleras y de los fabricantes de bebidas alcoholicas para que no la marihuana no se venda en forma legal, porque les haría competencia.
Igualmente, en EEUU es un tema diario de debate, y la ilegalidad de la marihuana en el país del norte creo que tiene los días contados si Dios quiere.
Y conste que nunca en mi vida toqué un encendedor, solo estoy en favor de la libertad.

Mensajero dijo...

La despenalización de la tenencia para consumo personal es una medida insuficiente que me obliga a seguir dependiendo de un dealer. Es necesario despenalizar también la microproducción. Que el que quiera pueda plantar en su maceta.
Hoy, sin despenalización, es mucho más grave tener una planta en el balcón que 500 gramos en la mochila.

Darío dijo...

No hay que despenalizar, hay que legalizar.
La despenalización no dice nada ya que es imposible controlar lo que uno hace.

Leandro Fleischer dijo...

Gracias por los comentarios.
Seguramente existe el lobby de las tabacaleras y los productores de alcohol, pero rendirse a ellos es responsabilidad del Estado.
Esperemos que se dejen de joder y empiecen a legalizar todas las drogas. Le agradezco a papi Estado por preocuparse por mi, pero le pido que por favor me deje tranquilo y se vaya a la mierda.

Mariana y Marcelo dijo...

Exacto: sin estado no hay lobby.

Rafael del Barco Carreras dijo...

MARIHUANA O HACHÍS.

CALIFORNIA VS. CATALUÑA.



Rafael del Barco Carreras



18-08-09. Cuando leo artículos como el de EL CONFIDENCIAL de f. 15-08-09 se me ocurre que en lugar de CALIFORNIA podría leerse CATALUÑA, pero mi hipócrita país no admite verdades tan contundentes. El HACHÍS, prensada resina o polen de cannabis, con o sin la hoja, marihuana, para la sociedad barcelonesa es un producto “marginal” a ignorar.

FUMAR HIERBA PUEDE SALVAR A CALIFORNIA DE LA BANCARROTA, reza el título.

Está claro que más allá de recalcitrantes sembrando en terrazas y macetas, aquí no se produce, pero que CATALUÑA es el eje central, consumidor, gran mayorista y almacén, entre MARRUECOS (su producto estrella, la mitad de la producción mundial, con CASI UN MILLÓN de ocupados y cobertura de su deficientísima balanza exterior), el Sur Español y EUROPA, no me cabe la menor duda. ¿Cabe mejor justificación para la DELEGACIÓN, OFICINA DE REPRESENTACIÓN O EMBAJADA DE CATALUÑA EN MARRUECOS que toda la parafernalia secreta, inconfesable y de cobertura que conlleva el tráfico?

Conocí en La Modelo por los 80 desde viejos legionarios a traficantes. O en Gerona por los 90, con cueva, raíles y furgonetas para el desembarco en Lloret. Y ya en los 2000, quienes amparados por “coroneles” de la Guardia Civil, obviando las peligrosas costas andaluzas, directos al litoral catalán. Mínimo miles de kilos. Buques nodriza. Cientos de casos. Compartí celda o patio desde con el "cojo", llenando su pierna ortopédica, y recorriendo Europa en moto, hasta el carnicero con 1000 kilos en la trastienda. Sin olvidarme del camionero que juraba le detuvieron en el peligroso peaje de Martorell con más quilos de los citados en el sumario.

Pero no solo en La Modelo, Brians o Gerona… el movimiento legalizador y terapéutico californiano tiene aquí el mismo predicamento, y no seré yo que quite y ponga razón, cuando de ordenanza (repartiendo comida) en la enfermería de BRIANS observé la placidez de los terminales de SIDA. ¡Y cuidado, no fumo ni tabaco!

Mi contable mentalidad sumaba precios iniciales en KETAMA o por el Rif, en Barcelona, o ya en Lyon, París, Milán o Hamburgo, deduciendo que la pequeña de las drogas formaba parte de las “industrias” clave de mi Ciudad… y sumada a la COCAINA Y HEROÍNA (leer ¡si pueden y la CENSURA lo permite! en www.lagrancorrupcion.com “OP.TACOS” Y “COCAÍNA Y BCN”) sobrepasarían la del automóvil, sin alcanzar a la CONSTRUCCIÓN, quizá superada tras el estallido de la BURBUJA, y generando por sus márgenes y liquidez un gran efecto multiplicador. A tenor de los más de 5.000 presos en Cataluña (y las decenas de miles por la gran rotación de las pequeñas condenas por hachís) no es disparatado pensar que la nómina del inexistente epígrafe fiscal “drogas ilegales al menor y mayor” sobrepase los 50.000 individuos directos y varios cientos de miles mezclados consumidores y pequeños camellos. Una nómina muy especializada para que ningún turista se vaya sin la oportunidad del consumo y “recuerdo”, además de alcanzar cualquier rincón de EUROPA, incluidos colegios.

Como anillo al dedo el mail recibido hace un par de días referente a la Corrupción en Cataluña…

¿No será que Cataluña ya la tienen casi completamente controlada, los corruptos políticos, cada uno con su parcela de poder? Y desde España no se puede hacer nada contra este Paraíso de la Corrupción, con buenas relaciones con las mafias que lavan su dinero…

He de advertir que ni Marruecos, ni productores y traficantes, exceptuando los que cumplen condena, son partidarios de la legalización… se acabaría el gran negocio. Coinciden con todos los gobiernos, tan dados a prohibir… y rentabilizar prohibiciones. Y retorciendo el sentido del artículo sobre CALIFORNIA es probable que en Barcelona, sin legalizar, la DROGA, por desgracia, contribuya en un no valorado pero enorme porcentaje a PALIAR LA CRISIS. Clicar en “trafico de drogas en Barcelona” o “consumo de drogas en Barcelona”.

Ver en www.lagrancorrupcion.blogspot.com