lunes, 21 de septiembre de 2009

Compadezco a Kraft Foods


Los compadezco. Una empresa de las mas exitosas a nivel mundial, vino a parar a este pais.
La secretaria de comercio les dice por un lado que las galletitas que venden no pueden costar mas de $3 (como ejemplo), cuando ellos las deberían vender a $5 para tener un negocio rentable. Y en otro frente del ring está el ministerio de trabajo que les dice que tienen que aumentar los sueldos a sus cientos de empleados, con plata que no sale de ningun lado porque seguro que tambien la Afip los corre como a toros para que paguen todos sus impuestos al dia. Ellos dicen que no van a aumentar ningun sueldo, con razones, y entonces en un tercer frente aparecen los gremialistas, que con violencia y patoterismo quieren inducir ese aumento por la fuerza (como quien niega la complejidad de los hechos). Entonces Kraft, en un acto de desamor e incontinencia toma la inteligente decision de despedir a 162 empleados. Pobre de ellos (Kraft), ahora tienen no solo la planta detenida, sino que son culpables de un corte total en panamericana (el segundo desde los despidos) y otro tambien en callao y corrientes de estudiantes de la UBA que se solidarizan con los empleados de Kraft. ¿Alguien me explica porqué una empresa que pasa por lo que pasa Kraft no se va corriendo de la Argentina?. En lugar de culparlos, ¿no habria que hacerles un monumento, por su paciencia y por seguir pagando los impuestos, para que un grupo de delincuentes con poder politico los acorralen y encima los obliguen a aumentar sueldos a cientos de empleados?, humillándolos como empresa ante una sociedad que se lo cree, mientras que en realidad es gracias a empresas como ésta que los estudiantes de la UBA son estudiantes, y no gracias a nadie más.

11 comentarios:

Francisco D'Anconia dijo...

El otro día estaba en clase en la universidad y entraron dos de los despedidos por Kraft, junto con el centro de estudiantes. Empezaron a despotricar contra la empresa, diciendo que "la patronal yanqui no acepta leyes argentinas" Sí, la misma patronal yanqui que se atrevió a poner un peso en este país para darles trabajo y que ahora ahuyentan.

Leandro Fleischer dijo...

Este país es una mierda. Sí, es una mierda. Lo repito, es una mierda.
Justo escribí un artículo al respecto que fue publicado en varios medios. Y no tuve que saber lo que le pasó a Kraft. Hablando con la gente, ya uno se da cuenta de cuál es la mentalidad acá.
La culpa es del que da trabajo, no del que lo quita. La verdad, es inexplicable.
¿Por qué los empleados defienden al Estado y a los sindicalistas, si son ellos los que les sacan el laburo?
Cualquier empresario razonable, se hubiera ido de Argentina. Como bien afirma Andrés en el artículo, deberíamos hacerle un monumento.
Basta de sindicatos! Basta del intervencionismo del Estado! O sea, basta de desempleo y pobreza!

Fernando Aguilera dijo...

Gran video de Stefan Molyneux sobre como lo público destruye a lo privado. Se los recomiendo verdaderamente (en inglés):
http://www.youtube.com/watch?v=UbNd6U-dx8Q&feature=player_embedded

Estoy deacuerdo con ust. en todo, como suele ser, lo único que me gustaría aclarar es que me parece mal Leandro que digas "basta de sindicatos!". No por la razón que te daría cualquier zurdo idiota, obviamente.
La razón es la siguiente: el enemigo de los individuos es el estado, no otros individuos. Las funciones de los sindicatos (en su deber ser, no lo que son ahora) son la protección de los derechos CONTRACTUALES de los trabajadores. Función que es totalmente válida y digna. Los trabajadores pueden o tienen el derecho de elegir un vocero que los represente ante el empleador, que manifieste los reclamos de los trabajadores. Esto es positivo no sólo para los trabajadores sino también para el empleador, por razones obvias. Un empleador que quiera producir más eficientemente necesita de la comodidad de sus trabajadores en pos de la producción.
En cuanto a medidas de protestas, todas las que no violen el contrato entre trabajador-empleador, o no sea injurioso contra el empleador es válido. Un empleador que viola lo pactado entre él y su trabajador (intencionalmente) no merece el respeto de un liberal (justamente si estamos a favor de la autonomía de la voluntad), al igual que no merece respeto el estado por violar otros derechos contractuales de individuos (en ambos hay robo, obviamente en el caso del estado es 10 veces más grave).
La regla para determinar que es malo bueno es sencillo. Se los resumo: voluntario = bueno o neutral, impuesto a la fuerza = malo. Como verán los sindicatos estan en la primer clasificación y el estado en la segunda.
En fin, los sindicatos no son instituciones que haya que suprimir, SI las leyes laborales, y la utilización de los sindicatos como fuerzas de choque. Al igual que si una persona (estado) utiliza a un perro (sindicato) para atacar a otra persona, lo que hay que hacer no es suprimir al perro, sino a la basura que lo utiliza.

Leandro Fleischer dijo...

Fernando: en un país donde haya libre competencia, el empleador quiere a los empleados más eficientes para dar un mejor servicio y obtener más capital. La misma competencia genera que sea contraproducente para el empleador explotar o estafar a los empleados.
Los sindicatos sólo sirven para que haya un grupo pequeño que aproveche su lugar de poder para trabajar menos o nada y ganar más, al tiempo que se alían al Estado cuando les conviene para lograr su cometido.
Por supuesto que tienen derecho a unirse, pero sin intervención alguna del Estado. El tema es que lo veo innecesario y dañino. Tanto para el empleado como para el empleador. Pero las uniones son libres y, desde ya, no me opongo. Si así se entendío en mi comentario anterior, pido disculpas.

Mariana y Marcelo dijo...

Fernando: los sindicatos de afiliación voluntaria sólo pueden ser necesarios en un contexto de fuerte intervención estatal, ya que el maltrato al empleado es algo anecdótico - por antieconómico -, salvo para corporaciones privilegiadas por el estado.

flavio g dijo...

Todo esstas cosas dejaran de pasar, cuando los representarntes del monopolio de la fuerza decidan atemperarse, y dedicarse exclusivamente a las funciones básicas de seguridad y justicia.
Je

Fernando Aguilera dijo...

Leandro: Coincido con todo lo que dijiste. Desde ya, que una "alianza" entre sindicato y estado es inmoral, como también lo es la "alianza" entre el estado y cualquier otro ente. De hecho, mucho más dañino que la alianza con los sindicatos son la "alianza" entre el estado y las corporaciones.Los viejos decrepitos y ladrones de la UIA, por ejemplo, estan en todas los discursos de la "Reina".
Lo que me si me gustaría agregar y también respondiendo a MyM, es que yo tengo la teoría que incluso en una sociedad abierta, totalmente de mercado, los sindicatos tendrían una función, y sobretodo una productiva.
Justamente como vos decis Leandro, el empleador quiere a los empleados más eficientes, pero esto no es sencillo de lograr, y requiere como todo en el mercado de información. Información que no es sencilla de conseguir, y teniendo la voz de los empleados atraves de voceros, se vería altamente beneficiado.

Leandro Fleischer dijo...

Fernando: me parce que lo único que lograrían los sindicatos no es darle información al empleador, sino presionarlo. Para eso se crearon y para eso utilizan al Estado.
El sindicalista es un político con poder y, como tal, tiene intereses que no siempre son convenientes para el trabajador. Yo, como empleado, no quiero que nadie decida por mí, no sé vos.
La mejor manera de entregar información al empleador es con el Curriculum y con la eficiencia en el trabajo.

Fernando Aguilera dijo...

Estas muy influenciado por lo que son los sindicatos ahora. En una sociedad abierta y de mercado, los sindicatos no podrían presionar en nada al empleador. Por la sencilla razón de que si me presionas te despido y fin de la historia.La única razon por la cual los sindicatos sirven como medios de choque es por la presencia del estado.
Ahora bien, si en cambio sirvieran para el mutuo beneficio, todos contentos.
No, no me gustaria que otro tome una decisión por mi. Pero suponiendo que haya problemas solucionables en el ámbito laboral, o tal vez una queja hacia cierta persona de jerarquía intermedia entre el empleador y yo, siendo yo un empleado de baja jerarquía, obviamente no voy a ir yo directamente a manifestarme ante el empleador, por cuestiones evidentes. En esos casos, y en otros de análoga situación, habría posible participación de múltiples formas de representación de los trabajadores, que serían bastante productivas.

Mariana y Marcelo dijo...

Fernando: tu respuesta no está menos influenciada por las condiciones que impone el estado. En un contexto de libre mercado, las empresas competitivas (las únicas concebibles) se ven obligadas a mantener aceitada la comunicación a todo nivel, y a preocuparse por el bienestar de todos los empleados. La jerarquía de los empleados no se traduce en grados de poder coactivo, sino de responsabilidad.

Esteban dijo...
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