domingo, 6 de diciembre de 2009

Saltandoce un escalón

Los seres humanos en busca de todas las respuestas decide creer en Dios, pero resulta ser que en vez de encontrar todas las respuestas se encuentra con todas las preguntas. ¿Porque no romper ese circulo vicioso? ¿Porqué no saltarnos un escalón?

8 comentarios:

Mariana y Marcelo dijo...

Innecesario y absurdo. No hace falta escuchar todos los "argumentos" de quien postula la existencia de un círculo cuadrado, ni buscar semejante cosa en todo el universo, para entender que no puede haber un círculo cuadrado.

flavio g dijo...

Quisiera agregar que Mises en "Acción Humana" dedica dos parrafos al temá Dios, que están como perdidos entre las mil páginas del libro. Según el, un sujeto que actúa es porque quiere pasar de una situación insastisfactoria a otra más satisfactoria. Si hay un Dios que decidio crear al mundo es porque se sentía insastisfecho, ergo no se puede tratar de un ser perfecto.
Si llego a encontrar la cita la transcribire textual.

Mariana y Marcelo dijo...

Interesante: un ser conciente pero inmaterial, que es perfecto pero imperfecto.

Leandro Fleischer dijo...

La inexistencia de tal fuerza sobrenatural se explica con el mismo argumento de los creyentes. Ellos dicen: "no hay evidencia porque nuestro cerebro es limitado y no puede comprende ni explicar la existencia de ese ser sobrenatural perfecto". Bueno, el hecho de dar esta explicación con nuestro cerebro limitado sobre la existencia de esa fuerza todopoderosa ya contradice la frase anterior. O sea, "no se puede explicar lo que estoy explicando". Como bien dijo marcelo: es como intentar demostrar que el círculo es cuadrado.
En la universidad que estudio en Israel (Bar Ilán) me obligan a estudiar 7 materias de judaísmo, por más que mi carrera no tenga nada que ver con ello. Es la única del país que hace esto, pero por razones geográficas y porque ya no había lugar en la Universidad de Tel Aviv, me anote allí.
Ayer estaba en una de estas clases y un compañero religioso me preguntó" ¿por que no crees en dios?. Yo le conteste: "yo no tengo que contestarte por que no creo en algo de lo que no hay evidencia, vos tenes que responderme por que sí crees en ello". Bueno, ahí se armó un debate respetuoso y entretenido entre varias personas. Una mina paró todo y parecía que se preparaba para dar "el argumento". Debido a su actitud, pense que iba a tener que pensar para responderle. Entonces cerre la boca y me dispuse a escucharla. Me dijo: "para entender la existencia de dios hay que remontarse 5000 años atras y a nuestros comienzos". No pude contenerme y no la deje terminar: "o sea los dinosaurios existieron hace 5000 años". No sabía que decirme, pero algo murmuró. Creo que un niño de 4años puede cerrarles el pico. Por eso siempre terminan hablando de la fe y dicen que la fe no se puede explicar con la razón, entonces se vuelven a contradecir y nos vuelven a intentar explicar lo inexplicable.

Mariana y Marcelo dijo...

Lo triste no es tanto la incoherencia de la mitología teísta, sino la alianza entre religión y libertarianismo, que desacredita inevitablemente a este último. Pero hay algo mucho más triste que eso: es la violencia impune, dirigida a los infantes, que exige cualquier mitología para seguir pudriendo cabezas, generación tras generación.

http dijo...

Yo soy agnóstico pero soy muy respetuoso de los creyentes siempre y cuando no me quieran imponer nada y respeten mi agnosticismo de la forma que yo respeto su fé.
Justamente porque es una cuestion de fé, encuentro absurdas todas los intentos racionales de explicar la existencia de un dios. Justamente la "gracia", la "joda" de creen en un dios es que es algo que no se puede explicar de forma racional.

2ndblog dijo...

opa, a ver si sale mi nombre en lugar de http...

bueno, cualquier cosa, soy Rodrigo

saludos

Mariana y Marcelo dijo...

Pero es que a vos los creyentes no van a intentar imponerte nada, Rodrigo; es mucho más fácil imponer creencias disparatadas a sus propios hijos, cuando todavía son absolutamente dependientes y no tienen cómo defenderse del abuso de sus mayores.

Los jesuitas - expertos en lavado de cerebros - decían con orgullo: "dadme un niño de hasta siete años... y será mío para siempre."