jueves, 29 de enero de 2009

Hamas.


por Denis MacEoin

Middle East Forum, Winter 2009

Traducción al español: JAIME LERNER

Hamas es un matón al que lo ayuda Irán, un matón más grande. Así como un matón consigue salirse con la suya mientras nadie le acepte el reto y lo ponga en evidencia, del mismo modo Hamas ha conseguido salirse con la suya asesinando y torturando, porque la ONU y muchos países no le han puesto el nombre apropiado al hipócrita autorretrato en el que Hamas se presenta como la víctima del drama. En las refriegas para tomar de Fatah el poder en Gaza, Hamas incurrió en una locura en la que asesinó a centenares de palestinos. Aún a principios de enero, durante el reciente ataque, Hamas ejecutó a miembros de Fatah porque violaron el arresto domiciliario. Unas pocas semanas antes, Hamas había resuelto castigar aun más a sus compatriotas, al introducir en Gaza las penas islámicas hudud, que van desde la amputación y la lapidación hasta la crucifixión y el colgamiento.

Como todos los matones, Hamas tiene afición por mofarse de sus enemigos. Lo hizo durante años, después que Israel hubo salido de Gaza, al lanzar cohetes a diario sobre ciudades como Sderot y Netivot. De todos quienes han desestimado a esos cohetes como si fueran inofensivos juguetes caseros, ninguno ha tenido el coraje de pasar unas pocas semanas en Sderot, corriendo y abalanzándose de un refugio al otro. Y -- !oh! ¡si! -- Hamas también acumuló un arsenal de misiles Grad --suministrados por Irán-- los que, por cierto, para nadie son juguetes
Como todos los matones, Hamas es proclive a las amenazas fanfarronas. El Pacto fundacional, de 1988, está repleto de ellas. En ese Pacto se expresa que nunca aceptarán la labor de las conferencias de paz o la de los conciliadores, y que sólo la yihad será la que resuelva sus problemas. Mientras tanto, los palestinos ven que sus vidas se escurren en una cultura que enaltece la muerte y el martirio, que somete a los niños a un constante régimen de entrenamiento militar y los prepara para la muerte violenta como hombres bomba suicidas.

Aun si los palestinos quisieran paz, Hamas no permitiría que la consigan. Porque Hamas todo lo sabe mejor y "la yihad es la única solución". No me creáis a mi, leed el Pacto fundacional de Hamas. Nada le cae mejor que matar judíos. Y al matón más grande, en Teheran, le importa un bledo pues piensa que esa es una jodida ocupación placentera. Nadie protesta ni dice una sola palabra, porque la ONU está dominada por los estados islámicos, los estados del Occidente saben de donde viene el petróleo y, de todos modos, a nadie le gustan mucho los judíos. Las gentes que piden a gritos el fin de Israel mientras marchan por las calles de Londres o las de Dublin, de ningún modo son todos musulmanes.

No puede haber una muestra más evidente de esa fanfarronería que lo ocurrido hace pocos días. Habiendo recibido de Israel una paliza muy seria, Hamas proclama ahora una "gran victoria" y sus seguidores bailan en las calles de Gaza en ruinas, ebrios de su propia demagogia. Con todas las bravatas, en el fondo Hamas es cobarde, como lo son todos los matones. Mirad esos filmes en los que los pistoleros de Hamas arrastran a niños que gritan, para que les sirvan de escudos humanos; fijaos como hacen fuego amparados detrás de esas criaturas, sabedores de que ningún soldado israelí responderá al fuego. Y aun cuando ponen en riesgo la vida de sus propios hijos, claman al cielo gritando que los israelíes son nazis y los judíos son asesinos de niños. Esta flagrante pornografía se difunde y se expande por todos los medios del Occidente, y las gentes no se preguntan, ni siquiera una sola vez, "cómo se verá esto desde el otro lado". No se lo preguntan porque están enviciados con las tranquilizantes noticias de que los judíos son asesinos de niños, ya que siempre han sabido que los judíos envenenan los pozos de agua y que ningún niño cristiano está a salvo cuando se aproxima Pesaj [1]. Hamas se ha hecho experto en revivir el libelo de sangre, así como sus combatientes hacen el saludo nazi, así como el precursor de Hamas en los años 30´y 40´, Haj Amin el-Husseini, acordó con Hitler la construcción de campos de muerte en Palestina y formo en Bosnia una división musulmana, de tropas de las SS, para luchar a favor del Reich.

Vemos en televisión el Diario de Ana Frank, algunos asistimos a los actos recordatorios de la shoá y otros rinden homenaje, con la boca chica, a la victimización de los judíos; nos gusta que nuestros judíos sean macilentos y estén indefensos bajo las botas de los SS. Pero en el mismo instante en que judíos reales yerguen la cabeza y muestran que no obstante todos sus muertos ellos son los más fuertes, en ese instante se despierta un miedo atávico y las gentes abandonan despavoridas a los judíos. ¿Judíos que visten uniforme? ¡Que cosa impropia e indecorosa! ¿Judíos que apalean al matón? ¡Eso es insólito! ¿Judíos que tienen su propio Estado? ¿¡Esos rastacueros tienen un Estado!?

En Irlanda, mi patria, magnificamos a los grande héroes nacionalistas que se rebelaron contra las fuerzas opresoras del Imperio Británico, durante el levantamiento del Domingo de Pascua de 1916. En Francia veneran a los héroes de la Resistencia contra las fuerzas de ocupación de la Alemania nazi. En España no han cesado de alabar a los que lucharon contra las fuerzas opresoras de los fascistas, y perdieron. Levantarse en armas contra un enemigo empeñado en destruirnos es considerado en todas partes un acto de valentía. Mas no es así cuando se trata de Israel. En 1948 y en 1967, y en 1973 y en 2006, Israel luchó contra fuerzas abrumadoras que no ocultaban sus planes de cometer una inminente masacre de los judíos. Pero pareciera que ahora eso no le importa a nadie; nadie encomia el coraje que mostraron los israelíes y nadie elogia la extraordinaria templanza que evidenciaron en la victoria.

En un estrafalario trastocar de todos sus ideales en defensa de los derechos humanos y del apoyo a la lucha de las mujeres y los hombres por la independencia y la auto determinación, la izquierda europea ha escogido una y otra vez alinearse con los opresores y condenar a las naciones pequeñas que luchan para sobrevivir en una región hostil. Todo esto es una auto contradicción: la izquierda apoya los derechos de los homosexuales, pero ataca al único país del Medio Oriente en el que los derechos de los homosexuales están celosamente custodiados por la ley. Hamas pena con la muerte el hecho de que una persona sea homosexual, pero "ahora todos somos Hamas". Irán cuelga a los homosexuales, pero es alabado como agente anti imperialista, se le permite continuar con sus crímenes de lapidación de mujeres y con la ejecución de disidentes y miembros de minorías religiosas. Si el primer ministro Gordon Brown jurara borrar a Francia de la faz de la tierra, se convertiría en un paria entre las naciones. Mahmoud Ajmedinejad amenaza borrar a Israel de la faz de la tierra y se lo invita para que hable en la Asamblea General de la ONU.

Israel garantiza las libertades civiles a todos sus ciudadanos, tanto judíos como árabes, pero se le confiere el título de "estado del apartheid"; Hamas, siempre matón, mata a sus opositores y al resto de la población le niega los derechos más elementales, pero nosotros manifestamos en favor de Hamas. ¿Prefiere la izquierda al matón porque acaso esta representa un dedo acusador en la cara del establishment? Casi nadie en la izquierda tiene comprensión alguna acerca del Islam militante. La política de la izquierda es una política de gestos, porque lucir una kefía es cool, [es "padre", es "guay", es "estar en la onda", N. del T.] pero entender el simbolismo de ese pañuelo es demasiado arduo, aun para los intelectuales.

Personalmente ya he tenido suficiente de todo eso: El lloriqueante doble rasero, las mentiras descaradas, la manera en que sus dirigentes han forzado a los palestinos a que sufran durante sesenta años porque en su vocabulario no figuran la paz y el compromiso, y porque con nada se conformarán, salvo con la victoria total. Con todo el dolor que significó, en la década de 1920 Irlanda creó una república al transigir en el estatus de Irlanda del Norte. Posteriormente, Irlanda paso a ser un país próspero y, en su debido tiempo, una de las economías que ha cobrado mayor auge en el mundo. Cuando los israelíes salieron de Gaza en el 2005 dejaron invernaderos, de los más avanzados técnicamente, para que en Gaza se formara la base de una economía próspera. Hamas los destruyó hasta la última hoja de vidrio. ¿Por qué? Porque habían sido invernaderos judíos.

El autor será en breve secretario de redacción de la importante revista Middle East Quarterly.
Es autor de un blog titulado " A liberal defense of Israel."




Notas del traductor
[1] Pésaj. Festividad judía que celebra el éxodo del pueblo judío de Egipto, relatado en el libro Éxodo de la Biblia. La Pascua cristiana se originó en la festividad judía de Pesaj. El libelo de sangre se refiere a la creencia de que los judíos al pan ácimo (matzá) de Pésaj --del cual derivó la hostia cristiana-- lo amasaban con sangre de niños pequeños que asesinaban a esos efectos.

Breve nota biográfica

Denis MacEoin estudió Lengua y Literatura Inglesa en la Dublin University (Trinity College). Se graduó en Estudios Persas, Arábigos e Islámicos en la Univesiity of Edinburgh. Su tesis de doctorado, en el King´s College de Cambridge, versó sobre los movimientos heterodoxos en el islam chiíta iraní durante el siglo XIX: el shaíjismo y el báhbismo. Durante 1979 y 1980 enseñó Inglés, Civilización Islámica, y traducción del idioma arábigo al inglés, en la Universidad
Mohammed V, de Fez, Marruecos. En 1986 fue designado Miembro Honorario del Centro de Estudios Islámicos y del Medio Oriente de la Durham University. En la actualidad es miembro del
Royal Literary Fund en la Newcastle University. Ha publicado numerosos trabajos, artículos y libros sobre temas islámicos y ha contribuido en la redacción de la Enciclopædia of Islam, la Oxford Enciclopædia of Islam in Modern World, y la Enciclopædia Iraica. Desde 1986 en adelante también ha escrito numerosas novelas.

sábado, 3 de enero de 2009

Anarco-comunismo


En las cumbres de la estupidez ideológica, más allá del comunismo y el nazismo, se yergue impávido, satisfecho en su incoherencia, refractario a la lógica más elemental, el anarco-comunismo. Contrario al libre mercado y al propio derecho dominical, promete sin embargo un futuro de libertad, fraternidad y prosperidad ilimitadas mediante una especie de comunismo voluntario (si no lo entienden, imaginen un círculo cuadrado).

Quienes adhieren al anarco-comunismo – casi todos jóvenes mantenidos que viven instalados en sus fantasías – procuran un mundo “más justo”, en el cual se considere moralmente legítimo al parasitismo vocacional. Pero tarde o temprano comprueban que el marxismo sin sangre no entra; entonces, indignados con la realidad, optan por alguna ideología carnívora, sin complejos a la hora de emplear la violencia (para enseñarle a la realidad quién manda).

Rothbard se ocupó de ellos en este artículo, traducido por Albert Esplugas.

viernes, 2 de enero de 2009