jueves, 28 de mayo de 2009

La voz de la conciencia liberal.


Por Gabriel Calzada, visto en Libertad Digital

Anthony de Jasay, uno de los pensadores liberales más sobresalientes del último siglo, recibió el pasado viernes el Tercer Premio Juan de Mariana a una Trayectoria Ejemplar en Defensa de la Libertad. El acto de entrega tuvo lugar durante la Cena de la Libertad, organizada por el propio Instituto. Cuatro grandes liberales españoles –Jesús Huerta de Soto, Francisco Cabrillo, Pedro Schwartz y Carlos Rodríguez Braun– introdujeron al premiado y su obra a los más de 160 liberales reunidos para la ocasión.

Las ideas de este húngaro de nacimiento –pero que no se siente ciudadano de ningún país y al que los nacionalismos le molestan tanto si son pequeños como si ocupan grandes extensiones– son tan originales como desesperanzadoras. Lo primero posiblemente se deba a su independencia y a su implacable lógica. Lo segundo, en cambio, a que este pensador no se haya ocupado de proveernos de soluciones al estatismo galopante que sufrimos, sino sólo del diagnóstico del problema.

Teniendo en cuenta estas raras características de nuestro autor, resulta fácil comprender que Anthony de Jasay no pertenezca a ninguna escuela de economía. Sin embargo, son muchas las que se acercan a su obra para encontrar aportaciones que puedan salvarlas o simplemente ayudarles a cubrir una laguna o un error teórico.

Tras interesarse por la economía, el joven De Jasay se hizo con Positive Theorie des Kapitales, del economista austriaco Eugen von Böhm-Bawerk. Aquella fue una experiencia infructuosa. Las páginas de una sola frase del austriaco, por un lado, y el mediocre alemán del húngaro, por otro, impidieron que de aquellas lecturas surgiera algo más que el superficial conocimiento de una teoría del capital que tiene en cuenta la estructura de la producción y el tiempo. Su interés se fue centrando en la escuela clásica de Cambridge y Hicks se convirtió en su héroe personal y su economista más respetado. De ahí que De Jasay se considere neoclásico aunque, como él recuerda, muchos le digan que sus ideas se asemejan más a las de la Escuela Austriaca mientras que otros le señalen su parecido con el paradigma de la Escuela de la Elección Pública.

El razonamiento crítico de De Jasay no se detiene ante nadie, y menos aún ante sus compañeros liberales de viaje. James Buchanan y Friedrich Hayek comprobaron lo que se siente al ver arrasadas sus teorías constitucionalistas por el pensador húngaro. A quienes creen que se puede diseñar una constitución que obligue al Estado a respetar la libertad y quedar reducido a la mínima expresión, De Jasay les contesta que esa pretensión es igual a la de querer que funcione un cinturón de castidad cuando el usuario tiene la llave. Tanto las teorías de Buchanan como la filosofía política de Hayek (al menos en lo que respecta a su constitucionalismo) le parecen las de unos perfectos ingenuos. Tan ingenuos que ni entienden ni ven al monstruo que tienen delante de sus narices. No hay forma de atar al Leviatán del que Hayek y De Jasay tuvieron que huir y al que tantas batallas le han declarado.

Tanto los defensores del Estado mínimo como los de la abolición del Estado suelen cojear de la misma pata: no se molestan en entender la dinámica del Estado. Para unos tiene, puede y debe existir mínimamente mientras que para los otros tiene, puede y debe ser eliminado. De Jasay, en cambio, nos ha explicado por qué existe, cómo y por qué crece, por qué es muy improbable que algún día desaparezca y por qué sería bueno que no existiera. Este gran defensor de la libertad escribió lo que ni unos ni otros querían escuchar. Quizá por eso se ha convertido, por méritos propios, en la voz de la conciencia de las distintas escuelas liberales.

miércoles, 27 de mayo de 2009

Por suerte existe Internet




A pesar de que los gobiernos tratan de controlarla, Internet es el último reducto de libre expresión que escapa al largo y opresor brazo del estado, esto por cierto tiene su parte negativa como los sites de pornografía infantil, pero los beneficios son muy superiores a los inconvenientes, gracias a esta maravillosa herramienta los oprimidos de mundo tienen voz, los gobiernos ya no pueden actuar con la impunidad de antaño por que saben que sus fechorías saldrán a la luz tarde o temprano por más que controlen con mano de hierro los medios de comunicación de su país.

Internet tiene la virtud de hacer de cualquier cuidadano un periodista, de una voz anónima una denuncia, y de una cámara de un teléfono celular una ventana que muestra los abusos de los despotas de cualquier parte del mundo, por eso los Chávez, los Ahmadinejad, los Castros y cuanto tirano hay por el mundo buscan deseperadamente coartar o controlar el uso de Internet en sus paises-prisión, no lo lograrán, siempre habrá una Yoani Sánchez que podrá filtar un mísero diskette por los controles estatales con algún post sobre el infierno castrista, simpre habrá un ciudadano que a escondidas en un ciber suba algun video mostrando la brutalidad policial o la desidia de los funcionarios.

Tiranos, contra la Hidra digital no podrán jamás, por eso es lógico que le tengan tanto terror al "ratón".

PD: las fotos son del site de la International Society for Human Rights una sociedad que denuncia las violaciondes de los Derechos Humanos en todo el mundo denunciando a cualquier gobierno que los viole, no sólo los de "derecha"como hacen los organismos de izquierdos humanos que tenemos acá.

sábado, 16 de mayo de 2009

jueves, 14 de mayo de 2009

Totalitario II


Pasando por BlogBis me entero que el pintoresco candidato a la presidencia de Uruguay y ex tupamaro José "Pepe" Mujica propone arrestar a los drogadictos, según el porque "Una parte importante del incremento del delito viene de la mano de la droga. En realidad no son delincuentes, son enfermos que terminan delinquiendo y que después es imposible revertir" . Claro como siempre Papá Estado va a venir a defendernos de nosotros mismos, luego Mujica agrega que "el tema de la droga es grave porque genera toda una escalera de delito". Justamente don Pepe, la prohibición es lo que genera dicha "escalera", pero siguiendo con su lógica le propongo otras medidas:

Controles de alcoholemia a los peatones , mas de 0,5 g/l y marche preso, para evitar accidentes, vandalismo, delitos varios y violencia doméstica.

Arresto a los ludópatas, su vicio alimenta el submundo de los prestamistas.

Tests psicológicos a toda la población para detectar potenciales casos de conducta criminal y así poder actuar a tiempo.

Invito a mis co-bloggers y lectores de Don Tiburcio a seguir aportando ideas para insaturar el paraíso en la tierra que nos propone el Tío Pepe.